Casi 5 años y más de 200.000 palabras en estos envíos semanales. No sé bien adónde va el tiempo con tanta prisa, pero lo primero es agradecer que siga ahí cada semana. Y lo segundo creo que es recoger las lecciones más importantes de todo este tiempo.

Porque han sido muchas y ha costado navegar entre lo que equivale a un libro de más de 800 páginas sobre emprendimiento, marketing, ventas y gestión, para seleccionar las gemas más grandes.

Por eso, repasando y anotando entre infinidad de envíos, estas son algunas de las lecciones más importantes, las que más resultados dan y darán, porque no importan los cambios de tecnología o las modas, lo esencial sigue permaneciendo.

1. A nadie le importa lo que haces

Lo que tiene una parte nefasta, la enorme dificultad de llamar la atención de aquellos a quienes te diriges, y más en el contexto actual de ruido insoportable en todas partes.

Sin embargo, eso tiene otra parte más «positiva».

Lo primero es que, al darnos cuenta de esto, no nos contaremos cuentos de la lechera y seremos conscientes de que necesitaremos realizar una promoción activa y constante de lo que hacemos. Y eso es algo que escasea, porque la cultura de marketing es casi inexistente en muchas empresas y sistematizarlo de acuerdo a lo que hemos visto en estos envíos ya concede una enorme ventaja.

La otra vertiente positiva es que, precisamente porque importamos poco y la gente piensa en nosotros mucho menos de lo que susurra nuestro ego, podemos atrevernos a más. A hacer esa llamada sobre la que dudamos, a tratar de contactar con esa persona que no pensamos que nos contestará…

Lo que conecta con la siguiente lección.

2. Guste o no, la suerte es lo más importante

Y la mano inicial con la que juguemos no dependerá de nosotros, pero es nuestra misión hacer todo lo posible con esas cartas.

He hablado mucho de la suerte y es uno de los temas más polémicos, pero la cuestión es que a la suerte se la puede «tentar» y uno de los métodos más efectivos es mediante más intentos, más exposición a esa suerte, más tiradas de dado porque tiene la cualidad de esconderse donde menos lo esperas.

Por eso todo lo anterior de que realmente no importamos, ni la enorme mayoría de cosas que nos preocupan hoy serán relevantes en tres o seis meses. Esto, que parece deprimente porque implica reconocer nuestra insignificancia «cósmica», también nos libera para tratar de atrevernos más e intentar eso que creemos que no se puede.

No hablo, por supuesto, de las tremendas idioteces como seguir un sueño como sea o arriesgarlo todo por lo que creemos, sino de esas pequeñas grandes cosas que pueden marcar la diferencia. De ir a quien creemos que nos va a decir que no, para comprobar si es verdad que nos lo dirá o solo nos estábamos derrotando en nuestra imaginación antes de que lo hiciera la realidad. O de hacer ese pitch de nuestra idea, intentar montar un prototipo rápido de algo que siempre hemos dejado para luego y probar a enseñarlo a quien creemos que lo necesita…

Otra de las grandes enseñanzas es que emprender no es para tímidos y es hora de dejar de serlo, porque la suerte no nos va a ver ni sonreír dentro de nuestra pequeña cueva.

3. La relación es el gran secreto

Y es lo que permite «vender sin vender». Es lo que permite que, con suficiente relación, no necesitemos convencer a nadie de nada, sino que, si les decimos honestamente que lo que vendemos les hará la vida mejor, nos creerán y lo comprarán sin necesidad de trucos de venta ni discursos.

Esa misma relación es el motor principal del éxito vía contactos cuando estás emprendiendo, o mediante los ascensos si estás trabajando para alguien. Porque no nos engañemos, las relaciones son lo más poderoso y los que tienen poder no se lo van a otorgar a quienes no les caen bien.

Hay un reverso tenebroso en esto, pero también da cuenta del enorme poder de la relación.

Hay infinidad de gurús vendiendo verdadera basura inservible o directamente dañina que, sin embargo, tienen siempre una legión de fieles que les compran, incluso en ausencia de resultados.

Obviamente, eso hace que a medio plazo se quemen y, con suerte, el gurú reciba su merecido, pero mientras tanto, podemos ver el enorme poder de las relaciones parasociales que establecen con sus seguidores. Eso les permite amasar fortunas, fraudulentas en muchos casos o basadas en la nada en otros, pero he ahí lo poderosa que es la relación.

Dentro de nada, la segunda parte…